La Armadura de Dios

Estamos viviendo tiempos muy difíciles, hace días atrás estaba observando en las noticias, que en Argentina el gobierno autorizó la ley donde se casan hombres con hombres, mujeres con mujeres.
Este no es el primer país que lo hace, pero hay otros que están preparando esta ley. Jesús nos advirtió de ésto, dijo: que antes de su segunda venida estaríamos viviendo como en Sodoma y Gomorra, la población estaría viviendo la misma situación de deterioro moral y de pecado. Estamos viendo que están sucediendo estas cosas, pero hay un aspecto sumamente importante que nos daña a nosotros los hijos de Dios, el Espíritu Santo inspiró a los apóstoles, que fueron los formadores y edificadores de la iglesia para darnos a conocer todas las herramientas y las armas que nosotros tenemos para alcanzar el propósito de Dios. Para mantenernos firmes y salir con victoria en medio, aun de situaciones difíciles.
En medio de todo el deterioro moral del mundo y en medio del pecado que el mismo está viviendo, el Señor nos ha dado a nosotros las herramientas para vencer y tenemos a través de su palabra todo lo necesario para salir victoriosos. Desafortunadamente para muchos, cierta enseñanza a veces es un poco distorsionada de la realidad, a veces se crean conceptos que están alejados de la verdad y no nos permiten vivir a plenitud lo que tenemos en el Señor, que es, la revelación del Espíritu Santo en nosotros; el apóstol Pablo escribió a la iglesia de los Efesios, y les dio un plan, les dijo: que había todo un sistema para que nosotros nos pudiéramos proteger y que pudiéramos alcanzar la victoria. Estaba hablando de un tema que tenía que ver con la guerra, debemos recordar que nosotros al ser hijos de Dios, y al haber sido trasladados de un Reino de oscuridad al Reino de la luz estamos en medio de una confrontación. Hay muchos que no quieren pensar en ésto, y no les gusta hablar de estos temas, o no lo tienen presente en sus vidas, que hay una guerra constante sobre nosotros: es una guerra espiritual.
Nosotros pertenecemos a un Reino y es el de Dios, y existe otro Reino que es el de las tinieblas y éste es enemigo del Reino de Dios. Al nosotros pertenecer al Reino de Dios nos convertimos en enemigos del Reino de las tinieblas y ellos no descansan, ellos están activos siempre, tratando de interferir en los planes de Dios y en el propósito que tiene El para cada uno de nosotros.
Vayamos a una lectura, para que conozcan el contexto de lo que Dios nos ha dado a nosotros y poder salir victoriosos en medio de esta guerra que se libra a nuestro alrededor, y después veremos unos puntos que son sumamente importantes para clarificar muy bien los conceptos que hay en la palabra y poder entender la inspiración que el Espíritu Santo trajo a Pablo, que sigue siendo actual para nosotros. Debemos entender que los tiempos, que Pablo vivió y la forma que tuvo que enseñarle a la iglesia.
Hoy en día aunque los principios espirituales sean los mismos, sin embargo, ahora han cambiado muchas cosas y tenemos que adecuarnos a esos cambios. No a cambiar la palabra, por que la palabra no se puede alterar. Dios es el mismo ayer, hoy y siempre por los siglos, tenemos que entender esto y tener una óptica correcta.
"Por lo demás, hermanos míos. Fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, si no contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.Estad, pues firmes, ceñido vuestros lomos con la verdad, y vestíos con la coraza de justicia. Y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la Fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu, que es la palabra de Dios". Efesios 6:10-17
Lo primero es hacerte notar un verbo, el cual ha ocasionado un problema de interpretación de la palabra, Pablo dice: vestíos de la armadura y esto ha producido en que muchos inclusive por la mañana a la hora de estar orando se dirigen al closet y dicen ahora me voy a vestir con la armadura, - que tremendo error que comenten todo aquel que se pone a orar y se viste con la armadura-. En el versículo 14 Pablo le dice a los efesios que se vistan con la coraza de justicia, y a los que les gusta vestirse van y sacan la coraza de justicia del closet, pero fíjate de lo que el mismo Pablo inspirado por el Espíritu Santo le escribe a la iglesia de los tesalonicenses respecto a esto.
"Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo". 1 Tesalonicenses 5:8
¿Qué le dice Pablo a los tesalonicenses? ¿La coraza es de qué? De fe y de amor ¿y qué le dijo a los efesios? Que la coraza es de justicia ¿se habrá equivocado Pablo? ¿O se habrá equivocado el Espíritu Santo? ¿O lo haría para confundirnos a la iglesia actual? No de ninguna manera, no hay error ni equivocación. Lo que hay es una enseñanza donde se toma un concepto o ilustración de lo que en aquel entonces podrían entender los miembros de la iglesia de efesios, como los de tesalónica, del concepto de cómo los hombres iban a la guerra y cómo necesitaban estar ellos protegidos cuando se iba a la batalla. Ellos si se tenían que poner una coraza, un yelmo para cubrirse la cabeza y un cinto grueso para cubrirse los lomos.
Nosotros no nos podemos poner esa armadura, tú no puedes ir a tu closet y ponerte un cinturón de la verdad. ¿Cómo te lo pones? ¿O cómo te pones el yelmo de la salvación? El concepto de la armadura es lo que debe producirse dentro de nosotros cuando Cristo viene a nuestras vidas.
"Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios nos haya escogido desde el principio para la salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad" 2 Tesalonicenses 2:13
Voy a explicarles esto, para que uniendo todos estos versículos y esta palabra que el Señor ha puesto en mi corazón, cada uno de nosotros podamos entender lo que Dios nos quiere enseñar. Nosotros fuimos escogidos por Dios desde el principio para salvación, muchos cometen el error de llegar hasta allí. Dice la palabra, que cuando nosotros le entregamos nuestra vida al Señor Jesucristo y nos arrepentimos de nuestros pecados, le invitamos a ser el Señor de nuestras vidas, en ese mismo momento llega el Espíritu Santo a nosotros y nos coloca un sello ¿sabes qué dice ese sello? Ese sello dice Santo que significa apartado para Dios.
El Espíritu Santo dice la sangre de Cristo compró esta alma, la redimió, por lo tanto, le pertenece a Dios. Por eso, es que el apóstol Pablo le escribe a los Santos de corintio y eran unos cabezas duras.
Pero dice la palabra, que luego empieza un proceso de santificación que es una renovación, empezamos hacer nuevas criaturas en Cristo Jesús todo lo viejo quedo atrás, o sea, que comienza una nueva vida, una nueva creación en nosotros. Ese es el proceso de santificación. Ellos ya no pueden hacer nada, por que cuando tu recibes el sello de Santo, automáticamente eres apartado para Dios, ellos no pueden hacer nada porque la autoridad la tiene Dios.
Hay muchos que después que reciben al Señor Jesús como su salvador andan pidiendo oración porque, ¡y que el diablo los agarró!, no es que los agarró si no que lo dejaron entrar.
El ser maduros en la fe debe de alejarnos de cierto términos que únicamente los utilizamos para justificar conductas o fallas de carácter. Algunos me dicen: pastor es que me resbale o pastor el diablo me agarró o me caí. ¿De dónde sacan eso? Son puras excusas, el cristiano maduro no puede hablar de que el diablo me agarró, a mi el diablo no me agarra yo pertenezco a Cristo.
Me decía el Señor, que todavía hay personas que toman la fe como concepto literario, hay personas que le pregunto ¿Qué te paso? No pastor es que no tenía bien puesta mi armadura, ¿Qué es eso? La armadura no es algo que te colocas, la armadura es algo que empieza a producirse en ti cuando Cristo empieza a formarse dentro de ti.
Si el apóstol Pablo hubiese escrito esa carta en estos tiempos no hubiese hablado del yelmo, ni de la armadura, quizás Pablo hubiese escrito algo así; el sistema integral de defensa. O hablaría del radar del discernimiento. ¿Para qué sirve un radar? Para detectar quien viene sea amigo o enemigo, cualquier cosa que se mueva los radares lo detectan, entonces si Pablo hubiese escrito en estos tiempos nos diría y tienes que tener el radar de discernimiento siempre activo.
¡Sabías que las estrategias militares hoy en día lo primero que hacen al generarse una guerra es atacar a los sistemas de comunicación!, a un país que le vuelan los radares queda ciego. Y así andan muchos cristianos en el día de hoy, tienen desactivados el radar. Hay personas que después de años de haber conocido la palabra, de repente uno los encuentra en un estado y le preguntas ¿Qué te pasa? Y dicen es que Dios no me ha perdonado mis pecados yo no creo que sea salvo dicen. Después de tantos años y hay otros que le dicen, no hermano colócate el yelmo de la salvación, estas personas no saben que es la fe, no se les ha revelado la palabra en sus vidas de que Cristo pago por nosotros en la cruz del calvario y nos dio salvación y que todo aquel que en él cree y se ha arrepentido y lo ha aceptado como Señor y salvador ya es salvo. Tiene el sello del Espíritu Santo que dice apartado para Dios. Eso es lo que la palabra nos enseña.
Tenemos que saber que hay una lucha espiritual contra nosotros y que si nos descuidamos podemos ver grandes problemas, no porque el diablo te agarró si no porque tú te descuidaste y no hiciste lo que tenias que hacer, hay muchos que les encanta echarles la culpa al diablo, pero no hacen un análisis de ellos mismos, a ver si están caminando conforme a la palabra, no ven si su fe está bien o si la verdad los ciñe. Porque algunos piensan que la fe es sólo decir yo creo. Pero déjame decirte que no es así, por que decir yo creo es fácil, decir esta palabra no tarda tanto. Fe es obedecer ¿Cuánto tardas en obedecer? Así que cuando esto empieza a crecer en nosotros se forma un sistema de seguridad que nos protege.
Apóstol Luis García Zamora
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