Una buena comunicación familiar. II Parte

Agonizamos, ¿qué debemos hacer?
Ya hemos evaluado de dónde surge el problema de la mala comunicación en las familias, ahora veamos qué podemos hacer para resolverlo.
Si el árbol que sembramos junto a nuestra casa ha crecido tanto que sus raíces están levantando el suelo y afectando la estructura de la misma, podarlo no sería una respuesta, habría que sacarlo de raíz. Igualmente ocurre con una familia que tiene fallas en su comunicación; el problema debe ser atacado de raíz, y en este caso la raíz del problema está en la pareja, si aprende a comunicarse mejor, a satisfacer sus propias necesidades de afecto, entonces podrá hacer lo mismo con sus hijos, trayendo esto un cambio bien significativo. ¿Por dónde debemos comenzar?
1. Aceptar que el hombre y la mujer son realmente diferentes. Todo el mundo sabe que el hombre y la mujer son diferentes, esto podría parecer una respuesta muy obvia a un problema muy profundo, pero la realidad es que muchos conocen que hay diferencias en ambos sexos, pero no lo interiorizan, no lo aceptan. Me gustaría citar una experiencia que tuvo el consejero H. Norman Wrigth, donde se evidencia la forma tan diferente en que el hombre y la mujer pueden percibir y transmitir lo que ocurre a su alrededor.
"Hace varios años, mi esposa y yo tuvimos una experiencia que representó de manera notable las diferencias de género tanto en el pensamiento como en los estilos de comunicación. Nos encontrábamos visitando el histórico Williamsburg en Virginia, un lugar fascinante y atractivo que preserva nuestra historia colonial. Cuando hicimos la visita a la mansión del gobernador, el guía turístico era un hombre. Al pasar por la inmensa puerta de entrada, comenzó a dar una descripción objetiva del propósito de la habitación y de cómo estaba amoblada. Describió detalladamente los diversos revólveres antiguos que se encontraban en la pared y señaló el despliegue único de trabucos de chispa acomodados en el cielo raso. Cuando dijo que había 64, algunos originales y otros réplica, inmediatamente comencé a contarlos (la cual es una típica respuesta masculina: para nosotros cuentan los números). Él sabía mucho y dio una excelente descripción detallada mientras íbamos de una habitación a la otra. Parecía ser muy estructurado y estar muy concentrado.
Tuvimos que irnos antes de que terminara la excursión para encontrarnos con unos amigos para almorzar. Como los dos disfrutamos tanto de la presentación, decidimos regresar al día siguiente y realizar la excursión nuevamente. ¡Qué diferencia! La guía era una mujer. Entramos al mismo salón y dijo –Ahora verán algunos revólveres en las paredes y en el cielo raso, pero fíjense en el tapizado de estas sillas y los tapices de las paredes son...–. Y así se lanzó una detallada descripción de los objetos que el día anterior habían pasado por alto o simplemente mencionados por arriba. Y así siguió durante toda la visita guiada. No se necesita mucha inteligencia para darse cuenta qué era lo que sucedía. Era un clásico ejemplo de las diferencias de los géneros. El primer guía turístico les hablaba especialmente a los hombres y la segunda guía les hablaba a las mujeres, En realidad, terminamos haciendo la mejor visita guiada que se puede imaginar, porque escuchamos las dos perspectivas" (Norman Wright en "Comunicación la clave para su matrimonio").
Los hombres y las mujeres son diferentes en la forma en que perciben las cosas y por consiguiente en la forma que se expresan. Esta diferencia natural, física y psicológica se ve también enfatizada por los trasfondos culturales, los niveles de educación, los patrones de conductas adquiridos en sus respectivas familias y, por supuesto, en la personalidad de cada uno de ellos. Así nos creó Dios, con la intención de que cada uno ocupara un lugar relevante en la relación y se ocupara de áreas específicas en ella.
La pareja debe reconocer estas diferencias, no como defectos del otro y menos pensar que ser de una forma u otra está mal, por lo contrario, lo que es negativo y daña el corazón de las personas es cuando la gente cree que siempre tiene la razón o que la manera en la que hace las cosas es la única correcta, atropellando así el derecho de ser y de expresarse del otro. Reconocer que son diferentes y que estas diferencias no son malas, por el contrario es el complemento que Dios planeó para sus vidas, esto les permitirá dar un primer gran paso en mejorar su comunicación como pareja.
2. Aprendiendo a escuchar. La Palabra de Dios expresa en diversos versículos la importancia de escuchar, no sólo lo que expresa el hombre. En Santiago 1:19 dice: "Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse"; sino también lo que dice nuestro creador en Proverbios 2:1-6, "Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia".
Asimismo, expresa nuestra necesidad de ser escuchados, Salmo 116:1-2 "Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas; porque ha inclinado a mí su oído; por tanto, le invocaré en todos mis días". Todos necesitamos ser escuchados, sin importar nuestra condición todos deseamos que lo que tenemos que decir sea tomado en cuenta; si somos tomados en cuenta y nuestras ideas son escuchadas, entonces sabremos que somos aceptados y valorados por la otra persona. ¿Quiere hacer sentir mal a alguien?, ¿quiere hacerle creer que a usted no le importa?, ignore lo que tenga que decirle y así será.
Lamentablemente, hoy en día hay mucho ruido a nuestro alrededor, muchas cosas nos distraen, nos preocupan y nos ocupan, boicoteando el tiempo que debemos dedicar a escuchar a aquellos que amamos. Muchas veces creemos que todo está dicho y que no hay más que agregar sobre un asunto, damos con mucha frecuencia las cosas por sentadas, dejando de lado lo que otros tienen que decir, esto paulatinamente va rompiendo el corazón de la otra persona.
Escuchar es entender, es buscar identificar cada gesto, cada expresión, los sentimientos, los pensamientos y formas de percepción de las personas que te rodean. Norman Wrigth tiene una definición en tres partes bien especial de lo que es escuchar:
"Escuchar significa que no estás pensando en lo que vas a decir cuando él o ella dejen de hablar. No está ocupado preparando la respuesta. Está concentrado en lo que le dicen y pone en práctica. Proverbios 18:13 (NVI) "Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar".
Escuchar significa aceptar completamente lo que se está diciendo, sin juzgar lo que la persona dice ni cómo lo dice. Si no le gusta el tono de voz que su cónyuge emplea al hablarle y usted reacciona de inmediato, es probable que pierda el significado. Es probable que su cónyuge no lo haya dicho de la mejor manera, pero, ¿por qué no escuchar y más tarde volver sobre el tema –cuando ambos estén en calma– para hablar acerca de las palabras apropiadas y del tono de voz? La aceptación no quiere decir que está de acuerdo con el contenido de lo que dice su cónyuge, quiere decir que reconoce y comprende que él o ella está diciendo algo que siente.
Escuchar significa poder repetir lo que su cónyuge ha dicho y expresar lo que le parece que captó en cuanto a sus sentimientos mientras hablaba de usted. El verdadero acto de escuchar implica tener interés en los sentimientos y opiniones de su cónyuge e intenta comprenderlos desde la perspectiva del otro" (Norman Wright, "Comunicación la clave para su matrimonio").
Escuchar entonces es prestar una completa atención de lo que se nos está diciendo, esta actitud nos permitirá tener una comunicación efectiva que edifique, si a esto le agregamos una buena actitud al compartir nuestras ideas. Tu expresión corporal y lo que estás haciendo demostrará si realmente estás interesado.
Algunas recomendaciones para lograr esto son: mira a la persona a los ojos, asume una posición corporal relajada, siéntate a la misma altura de la otra persona, nunca discutan o compartan una idea cuando uno esté sentado y el otro parado, esto expresa desigualdad; y deja lo que estás haciendo, ya sea cocinar, ver televisión o leer.
3. Aprende a expresarte en el lenguaje de amor de tu cónyuge. Así como cada país posee un idioma diferente, muchos de nosotros poseemos idiomas diferentes para expresar y recibir afecto. De ahí que el Dr. Gary Chapman, luego de muchos años de estudio, estableció que existen cinco principales lenguajes de amor, esto son cinco diferentes maneras en que las parejas expresan sus sentimientos y emociones. Cuando estos lenguajes son identificados y aprendidos, las parejas pueden llenar las necesidades de su cónyuge, haciendo que éste se sienta seguro de su amor. Por lo contrario, cuando una pareja tiene sus necesidades de amor insatisfechas, se sienten utilizados y no amados, distorsionando las expectativas que podría tener de su futuro, juntos como pareja y como familia.
a. Lenguaje de Amor Palabras de afirmación. Las palabras de afirmación son todas aquellas frases que puedes decirle a tu cónyuge y que van a reafirmar en él un aspecto positivo de su personalidad, su apariencia o las actividades que realiza, muchas personas sólo necesitan algunos cumplidos para llenar sus tanques de amor, aceptación y valoración
b. Lenguaje de Amor Tiempo de calidad. Pasar tiempo con su cónyuge puede ser lo más valioso y significativo que usted puede hacer por él, si éste es su lenguaje de amor. Éste trata de la necesidad que tiene el individuo de que se le dedique tiempo, un tiempo exclusivo y especial para él, un tiempo de calidad que puede ser expresado con un buena conversación, una salida a comer, o cualquier acción que haga sentir a su pareja que le está dedicando un tiempo especial sólo para ella.
c. Lenguaje de Amor Recibir Regalos. Una tarjeta con algunas palabras románticas, un detalle al llegar a casa o un lindo obsequio un día especial puede hacer vibrar el corazón de su cónyuge. Si su lenguaje de amor es el de recibir regalos, aunque a simple vista pareciera un poco frívolo, es algo de gran valor para la persona que expresa su afecto de esta manera, y es que cuando hablamos de hacer regalos no estamos diciendo que necesariamente tienen que ser cosas costosas, una flor cortada en el camino, un caramelo o, como ya mencionamos, una notita de amor será sumamente significativo para la persona con este lenguaje.
d. Lenguaje de Amor Actos de Servicio. Los actos de servicio, son acciones que dicen cuánto te importa la otra persona al tratar de ayudarla. Cuando una esposa o un esposo se quejan porque no recibe ayuda de su pareja en las diferentes actividades diarias, es porque tal vez su lenguaje de amor es actos de servicio y no los está recibiendo. Si este es el lenguaje de tu pareja, aprende cómo comunicarlo y busca hacer cosas, que aunque a ti no te gustarán hacer, llenarán el tanque de amor de la persona a la que tu amas.
e. Lenguaje de Amor Toque Físico. El lenguaje de amor de muchas personas también puede ser el toque físico, esto es una palmada en el hombro, una caricia espontánea en un momento inesperado, entrelazar las manos, o mirar la televisión muy juntos. Sólo este detalle puede llenar el tanque de amor de tu pareja y hacerla sentir que es amada, de no hacerlo se sentirá que sólo es un objeto o un instrumento de placer, ya que sentirá que sólo se le es acariciada cuando se desea llegar a tener intimidad sexual. Tal vez uno de los dos cónyuges no es tan cariñoso, y para el otro un toque físico es su lenguaje principal de amor; de esto ser así va a demandar un mayor esfuerzo y colaboración de parte del que no es cariñoso, seguramente al principio le costará trabajo tener estos detalles con su pareja, pero le aseguro que en cuanto haga de esto un hábito en su relación será algo espontáneo e incluso lo aprenderá a disfrutar, porque sabe que está llenando la necesidad de amor de su pareja.
Para saber cuál es el lenguaje de amor de la pareja, se debe observar muy bien cuáles son sus actitudes y cuáles son sus demandas en cuanto a sus necesidades; la esposa se queja de que su esposo siempre llega del trabajo directo al sofá a ver televisión y no le presta atención a ella o a sus hijos, seguramente su lenguaje de amor será tiempo de calidad, por lo contrario si siempre está molesta porque su esposo no le colabora con ninguna de las actividades de la casa argumentando que viene cansado del trabajo, seguramente será porque su lenguaje de amor son actos de servicio.
Aprender los diferentes lenguajes de amor es de gran valor para que una pareja pueda sentirse satisfecha y amada, esta satisfacción permitirá que su actitud ante la relación sea mucho más cordial y armoniosa, por lo que permitirá que los canales de comunicación siempre estén abiertos.
Conclusión
Si no se reacciona apropiadamente a las consecuencias que está trayendo a la vida familiar una mala comunicación, se perderá lo más valioso que tiene nuestra sociedad, sus bases. Los padres están demasiado ocupados trabajando para proveer, sin darse cuenta que los seres que los aman desean más su afecto y atención. La consecuencia: familias disfuncionales; padres que han maltratado o sobreprotegido, que no se han comunicado sanamente creado heridas en los corazones; familias que se separan porque las parejas no se han entendido, no se han comunicado.
Saber cómo amar a tu pareja, saber escuchar sus necesidades, sus inquietudes y aprender a aceptar quien ella es, sin importar cuán diferente sea de ti, permitirá que puedan tener canales de comunicación abiertos; esto les ayudará a salir adelante en cualquier situación que pueda presentarse en el futuro, y será una herramienta que los ayudará en ese duro proceso de criar a los hijos.
Una de las mayores causas de divorcios hoy en día es la falta de comunicación y tolerancia. Para muchos la salida más fácil a sus conflictos es terminar con la relación, en lugar de esforzarse por fortalecerla y edificarla. Muchas parejas hoy en día van al matrimonio con la idea de que si no funciona, simplemente se separan y no entienden que amar es una decisión, y llevar adelante a una familia demandará un esfuerzo especial por solventar sus problemas y diferencias, la manera de lograrlo es comunicándose. Insisto, si aprenden a hacerlo de una forma efectiva entonces podrán resolver sus diferencias y satisfacer sus necesidades mutuas.
L.U.B.
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