De Regreso al Hogar

La gente se agolpaba tras la raya amarilla y con gran ansiedad miraba al final del andén esperando que el tren arribara. Los que estaban al frente de la fila debían estar prevenidos porque ya no había vuelta atrás, o entraban abriéndose paso entre la multitud que salía o serían metidos a la fuerza, entre empujones, apretujones y todo lo demás que terminara en "jones"... pero lo soportaban por una buena razón: volver al hogar.

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Los seres humanos tenemos la motivación instintiva de movernos. La carrera empieza desde el mismo momento en que como espermatozoides pretendemos alcanzar el óvulo de nuestra madre y prosigue sin descanso hasta el final de nuestros días. Sin comprenderlo corremos tras algo más grande y poderoso que nosotros mismos. Ante tal confusión muchos se desvían del camino de manera sutil y mucho tiempo después regresan al descubrir que se habían extraviado, otros, se dan por vencido antes de emprender el retorno.

Quizás te estés preguntando:¿Hacia dónde vamos?

La respuesta es: De regreso al hogar...

La humanidad fue concebida, planificada y destinada en la eternidad, un lugar donde no existe el tiempo, luego fuimos colocados en este insignificante punto del universo llamado Tierra, para cumplir un ciclo biológico y descubrir que fuimos creados con un propósito específico, único e irrepetible; todo esto para volver al punto de partida y poder disfrutar de la inmortalidad que la eternidad nos ofrece. Nuestro creador nos diseñó de tal forma que podamos descubrirlo, conocerlo y amarlo sin poder verlo, para que cuando estemos con Él de nuevo podamos disfrutar sin reservas ni prejuicios de todo la bueno, agradable y perfecto que preparó para nosotros.

Puede sonar a ficción un futuro sin llanto, dolor, problemas, violencia, etc... pero para los que tienen la esperanza de estar en "un lugar mejor" el cielo es un excelente destino. Jesucristo dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida..." así que si deseas volver al hogar, tienes que empezar por acercarte a Él y experimentar una vida abundante en donde conocerás tu propósito y tendrás todo lo necesario para llevarlo a cabo. Al descubrir esto entenderás que tanta carrera no es en vano, sino que tiene una hermosa meta. ¿Deseas llegar a la meta? ¡Te acompañamos!.

Texto cortesia de: www.parabolastecnologicas.com.ve
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